¿Eres mi #1?

September 22, 2017

 

Es un tema polémico en un matrimonio: “¿Quién debe ir en primer lugar, el cónyuge o los hijos?”.

 

Las respuestas pueden variar, pero una reflexión seria, ya sea desde el enfoque humano práctico, de la salud emocional o incluso viniendo de un orientador espiritual (vida de Fe), casi cualquiera concluirá que en un Matrimonio, para que sea sólido y exitoso, esposo y esposa deberán ponerse uno al otro como prioridad; ¡sí! Incluso por encima de los hijos.

 

Esto no quiere decir que se ignoren las atenciones urgentes que deban otorgarse a los hijos, especialmente cuando éstos son pequeños y demandan tiempo y cuidados, pero las atenciones a la Familia que iniciaron un hombre y una mujer sólo se pueden sostener si este primer lazo (el matrimonio), se mantiene sólido.

 

 

Sin embargo, antes de los hijos, hay otras cosas pequeñas, cotidianas, y mucho menos importantes a las que vamos dando más espacio, tiempo, importancia y prioridad en nuestra vida, y a las que con el tiempo nos cuesta trabajo renunciar. Cuando estas “pequeñas cosas” se han anquilosado en nuestro estilo de vida, muchas veces han abierto espacio entre los esposos, y luego es muy difícil volver a tomar el lugar de esas cosas.

 

Apostando por una relación de Amor que dure toda la vida, habría que recordar que no se trata de preguntarnos si las cosas se pondrán difíciles o no, sino ¿cuándo? Como esposos, la mejor manera de estar preparados es estar Unidos, y una de las claves es que nuestro matrimonio esté en el lugar #1 de nuestras prioridades, solo por debajo de Dios.

 

¿Cómo saber si estamos poniendo como prioridad en nuestra vida a nuestro esposo(a)? O bien, ¿cómo poner en primer lugar a nuestra relación matrimonial? No se trata de esperar una situación extrema en la que haya que renunciar a un empleo que daña nuestra relación, o tener que poner un alto a un familiar en sus conductas para “dar su lugar” de respeto a nuestro cónyuge. En lo cotidiano podemos descubrir si a ese que le prometimos entrega, aceptación y fidelidad, todos los días de nuestra vida, lo está recibiendo de verdad a diario.

 

Aquí te presentamos 10 formas de poner en primer lugar a tu esposo(a) y que, al hacerlo primero de forma cotidiana, se volverá un estilo de vida, que no costará tanto llevar al extremo cuando una situación difícil así lo requiera:

 

1. Apagar o silenciar el teléfono para escucharle… por un buen rato, aunque suenen las notificaciones, o las llamadas.

 

2. Organizar el día en función del momento que pasarán juntos (por ejemplo, la cena) y defender esa hora en la agenda incluso de las reuniones del trabajo, la familia de origen, las invitaciones de las