¿Cómo acercar a tus hijos a la Iglesia?

September 22, 2017

 

No cabe duda que los tiempos han cambiado y mucho de lo que a nosotros los “nuevos” padres de familia nos dieron como educación en la espiritualidad, aún está en el recuerdo, como el que acudir los domingos a la iglesia no estaba a discusión y si se nos ocurría por un instante ponerlo en tela de juicio el cinturón se encargaba de recordarnos que las decisiones de los padres no eran una situación que se sometiera a votación. 

 

Afortunadamente ya no es así (lo decimos con toda sinceridad), los tiempos en que la educación católica se daba con dureza e imposición estricta ya ha desaparecido. Ahora bien ¿Cómo hacer que tus hijos se acerquen a Dios?, ¿Cómo lograr que entiendan lo importante de acudir a misa? Les compartimos lo que, según nosotros, (sin pretendernos eruditos en la materia, porque distamos mucho de serlo), podrían servir como tips o consejos para lograrlo:

 

Las palabras convencen, el ejemplo arrastra. Cuando hables  a tus hijos de acudir a mi misa, no se los hagas entender como una obligación o una orden, si no mas bien como una invitación, hazlos sentirse cómodos, que ellos noten en ti el entusiasmo de acudir a la iglesia, vayan juntos, en familia, no los mandes solos ni con sus tíos, tu eres quien con tus acciones siembras en ellos lo que mas tarde vas a cosechar.

 

   Todo es gracias a Dios, recuerda cada noche, cuando tus niños vayan a dormir, darte el tiempo para agradecer a Dios junto con ellos, pregúntales a tus niños qué le quieren agradecer, la comida, el día, la noche, una buena calificación, hasta algún juguete o dulce, crea en ellos el sentido de gratitud hacia nuestro Padre, evita hablarles de Dios como alguien castigador (así nos lo presentaban en varias ocasiones cuando niños, eso no agradaba mucho), recuerda: Dios es Amor.

 

   Háblales de Dios en su idioma, los niños (sobre todo los varones) les encantan los personajes con poderes inigualables, todo aquel que tiene mucha fuerza, que es capaz de resolver problemas y componer juguetes se convierte en digno de admiración por parte de los pequeños, es por esto que los infantes ven en sus papás un súper héroe que todo lo puede, aprovecha esa ventaja, haz que te quiera imitar, dile que tu también tienes un super héroe favorito, que es más poderoso que todos los demás y que te llevas tan bien con Él que todos los domingos vas a su casa.

 

  

 

    Déjalos ser niños, no los reprendas a cada momento en misa, con esto solo los vas a aburrir, no se si te suene: Dejad a los niños venir a mí,… si bien no los vas a dejar armar una pachanga dentro de la iglesia, puedes, hasta donde sea prudente, dejarlos hacer cosas de niños, no te preocupes por el sacerdote, ellos entienden, eso si, procura llevarlos a la misa para niños, créeme matarás dos pájaros de un tiro, crearas en ellos el sentido de pertenencia hacia las cosas de Dios y ahí conocerán más niños que se están formando en los mismos valores. Nota: Distraes más tú con tus regaños que el ruido que pudo haber hecho tu pequeño. 

 

   Mil y una preguntas, entre los 3 y 5 años, los niños suelen pasar por la etapa de las preguntas, esto es perfectamente normal, pueden llegar a hacer 500 preguntas al día, ¿Qué crees? La misa no se va a escapar de esta etapa, estate preparado para ellas, sobre todo si son con relación a alguna parte de la misa o de algún sacramento. Recuerda que todo lo que les interesa lo van a preguntar, y una forma de hacerlos que se interesen aún más en el tema es proporcionándoles una buena respuesta de lo que preguntan, si no lo sabes, pídele tiempo para que lo investiguen juntos. 

 

   Oración, después de que hayas hecho todo lo anterior y aun más para lograr que tus peques amén a Dios y les guste vivir el estilo de vida que para ellos quieres, reza, haz oración, pídele a nuestro Padre que te ayude a afrontar todos los retos que los niños te van poniendo en el camino, recuerda: no siempre el resultado de la ecuación papá católico + mamá católica va a ser = hijo católico, lo que si depende de ti es luchar por que así sea.

   

  Concluimos pidiéndote que las cosas de Dios no sean una vacuna para tus hijos si no más bien medicina constante.

 

Lili & Omar Lara

Encuentro de Novios Xalapa, México.